El Mercadito: un estilo sin estilos - Dondeirmendoza.com

El Mercadito: un estilo sin estilos

 

Conseguir que un lugar, por ejemplo un restorán, tenga la «onda» necesaria como para atraer apenas uno pasa por su frente, no es tarea sencilla. Por supuesto, el lugar siempre debe estar acompañado por una buena gastronomía y mejor atención, pero la decoración, la ubicación y otros factores influyen en el estilo y en su […]

Conseguir que un lugar, por ejemplo un restorán, tenga la «onda» necesaria como para atraer apenas uno pasa por su frente, no es tarea sencilla. Por supuesto, el lugar siempre debe estar acompañado por una buena gastronomía y mejor atención, pero la decoración, la ubicación y otros factores influyen en el estilo y en su magnetismo.

El Mercadito (en sus locales de Chacras de Coria y de Arístides Villanueva, en Ciudad) ha conseguido tener un estilo propio, una «onda» que no sólo es irresistible, sino que ha marcado tendencia en otros que han seguido su impronta.

El Mercadito y su interior

El Mercadito de la calle Arístides sirve como ejemplo. Emplazado en una casona vieja, consigue un estilo a partir de no tener uno definido. El reciclaje, el contraste y la combinación de elementos diversos componen del sitio un espacio inconfundible, que se une a la ciudad multicolor con una naturalidad envidiable.

Luego vienen, por supuesto, lo que hace al corazón de todo emprendimiento gastronómico. La idea de El Mercadito es ofrecer un menú fresco y saludable (tal como reza su slogan), en el que aparecen sin problemas desde el sándwich gourmet hasta la ensalada César, pasando por fideos de arroz, un salteado típico con pollo, fideos de arroz y salsa sriracha o chili fermentado y también kale. En cuanto a coctelería, también propone vinos finos y jugos naturales, junto con exquisiteces dulces como la cheesecake o la mousse de limón y chocolate blanco.

El Mercadito, por afuera

¿Dónde quedan los locales de El Mercadito? Uno está en Viamonte 4961, de Chacras de Coria. El local céntrico, en Arístides Villanueva 521 de Ciudad.

El Mercadito: delicias de la carta